Protestas ante la residencia de May y la calcinada torre Grenfel: «Queremos justicia»

Cientos de personas se han congregado delante del despacho y residencia oficial en Londres de la primera ministra británica, Theresa May, para protestar por la respuesta del Gobierno al incendio del pasado miércoles en un bloque de pisos del oeste de la ciudad.

Los manifestantes han marchado por la avenida de Whitehall hasta la verja que conduce al número 10 de Downing Street, residencia de May y sede del Gobierno, a la que no puede acceder el público.

"May tiene que marcharse", "Justicia para Grenfell" y "Sangre en tus manos" son algunos de los mensajes que corearon los presentes, que son vigilados por un cordón policial.

Las personas que hoy se manifestaron ante el Ayuntamiento londinense de Kensington y Chelsea, llegando incluso a irrumpir en su interior, en protesta por su respuesta al incendio del miércoles en un bloque del barrio, en el se produjeron al menos 30 muertos, ya han desalojado la zona, informan los medios locales.

Tras momentos de tensión y la intervención de la Policía, los manifestantes, muchos de ellos familiares de las víctimas del incendio, han abandonado las dependencias municipales a fin de regresar a las inmediaciones de la calcinada torre Grenfell, donde se desarrolla otra protesta.

La cadena pública BBC mostró imágenes de decenas de manifestantes que lograron entrar en las dependencias del consistorio, mientras que otras muchas personas protestan indignadas en el exterior.

Otros ciudadanos marchan juntos, en un ambiente de dolor e indignación, por el barrio de Kensington, y otros se han congregado también en la avenida gubernamental de Whitehall, en protesta por la reacción del Gobierno de la primera ministra conservadora, Theresa May.

Los residentes de la torre Grenfell, donde el miércoles se declaró un incendio que ha causado al menos 30 muertos, acudieron al Ayuntamiento de Kensington y Chelsea, encargado del mantenimiento del edificio de propiedad municipal, para pedir explicaciones y asistencia para los supervivientes.

Los víctimas del siniestro, muchas de ellas personas con pocos recursos que residían en viviendas de protección oficial, acusan al consistorio de mayoría conservadora de haber desoído durante años sus quejas sobre las insuficientes medidas de seguridad y contra incendios de la torre.

Además, también lamentan que no están recibiendo ahora la ayuda adecuada para subsistir y reprochan que algunos damnificados están siendo realojados en otras zonas de Londres, lo que dificulta su vida cotidiana y la escolarización de los niños.

En declaraciones a la BBC por teléfono, el concejal laborista Robert Atkinson aseguró entender el enfado de la gente e instó al primer edil conservador a "afrontar la situación" y proporcionar vivienda alternativa a las familias desahuciadas. "No entiendo por qué los líderes del consistorio no están atendiendo esta protesta", afirmó.

"Creo que el liderazgo del Ayuntamiento tiene la responsabilidad de hablar y comunicarse con sus residentes", añadió.

Previamente, uno de los manifestantes, amigo de unas de las personas fallecidas en el incendio, leyó la respuesta escrita del Ayuntamiento a sus demandas, pero la multitud congregada respondió con gritos de condena.

Según este comunicado municipal leído durante la protesta, el Ayuntamiento se compromete "por escrito" a realojar a las víctimas dentro del distrito; a destinar fondos para cubrir las pérdidas y los subsidios sociales y a encargar una investigación sobre las recientes obras de reforma del edificio, valoradas en unos 10 millones de libras (11,4 millones de euros).

Además, el Ayuntamiento revisará otros bloques de propiedad municipal de estructura parecida para garantizar que son seguros.

Los residentes llevaban años quejándose de las pobres condiciones de mantenimiento del bloque, construido en 1974 pero reformado en 2016 con un revestimiento exterior que, según el diario "The Guardian", era la opción más barata e "inflamable".

Rydon, la empresa de construcción subcontratada por el Ayuntamiento de Kensington y Chelsea para hacer las obras en el edificio de propiedad municipal, ha asegurado que éste "cumplía todos los estándares" de seguridad.

El Ayuntamiento del acomodado distrito de Kensington y Chelsea subcontrataba para el mantenimiento de la torre Grenfell a unos administradores de fincas, la Organización de gestión de residentes de Kensington y Chelsea.

May visitó hoy a algunas víctimas refugiadas en la iglesia local de Saint Clement, pero volvió a evitar a la multitud congregada en el exterior, que la llamó "cobarde".

La primera ministra, que está en una posición frágil tras perder la mayoría absoluta en las elecciones del 8 de junio, anunció hoy que se destinarán 5 millones de libras (5,7 millones de euros) a facilitar ayuda de emergencia a las víctimas del incendio.

Efe

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